viernes, 13 de abril de 2012

POSTRES Y BEBIDAS - Pumpkin Pie - ESPECIAL HALLOWEEN

...o lo que es lo mismo: Pastel de calabaza.
He querido poner su nombre americano, porque hoy voy a centrarme un poco en la gastronomía yankee. Sé que no tiene buena fama en gran parte del mundo por su tendencia al fast-food, a los fritos y la grasa. Pero, obviando que nuestra cocina mediterránea le da mil vueltas, hay que conocer bien la gastronomía norteamericana tradicional exenta de la influencia del marketing para saber que esa fama no es del todo cierta.
Uno de los aspectos más importantes de esta cocina es la fusión. Al ser un país de tanta extensión de terreno y de tanta población, no es fácil hablar de platos típicos. Lo normal es decir que son recetas tradicionales del Sur, de la Costa Este, del Estado de Virginia...A esto se le une la influencia de los inmigrantes que, al fin y al cabo, han conseguido convertir a este país en lo que es hoy: la primera potencia del mundo. Algo tan emblemático como un Hot Dog, no es más que una muestra de la incursión de la cocina alemana en el país, por ejemplo.
El eco de Europa, Asia y África ha servido para originar una gastronomía propia.
En esta ocasión nos centramos en el Pastel de Calabaza (Pumpkin Pie). Tradicionalmente en Estados Unidos se elabora a finales de otoño para ser consumida en Halloween, el Día de Acción de Gracias o Navidad.
En los paises anglosajones la industria ha sacado productos relacionados que hacen más facil la elaboración de este pastel, como calabaza enlatada especiada, que le da a la masa más dulzor que con la calabaza natural.
Nosotros lo haremos con la primera calabaza que encontremos en el super (que esté en condiciones, claro), esa nos servir. El aroma de un fruto dice mucho de su posterior sabor, asi que elegid con olfato.
Ya teneis receta para que los peques triunfen en su particular fiesta de truco o trato.
Comenzamos:



   Ingredientes:
1 kg. y 1/2 de calabaza cruda.
1 cucharadita de sal.
1 cucharadita de canela en polvo.
370 gr. de leche condensada (es una lata pequeña).
La medida de esa lata de leche entera.
La medida de la lata de azúcar.
La medida de la lata de harina.
4 huevos.
1 limón.
Menos de la mitad de la medida de la lata de aceite de girasol.
1 sobre de levadura.

   Preparación:
Comenzamos pelando y cortando la calabaza en tacos gruesos. Lo más rápido para cocinarla es merterla en el microondas (quizás necesitéis hacerlo en dos veces) y darle calor durante 15 minutos, tapada.
Una vez fuera, le agregamos la canela, la mezclamos con el fruto y dejamos enfriar la mezcla.


Cuando se enfríe, escurrimos bien el agua que haya soltado la calabaza y le agregamos la ralladura de un limón.
Por otro lado, en un bol mezclamos bien (a mano o con las varillas de la batidora) la leche condensada, la harina tamizada con la levadura, la leche, el azúcar, el aceite y los huevos uno a uno.
Unimos esa mezcla con la calabaza y mezclamos con la batidora bien hasta que no queden grumos.
Terminaremos vertiendo la mezcla en un molde engrasado y horneándo nuestro pastel a 160ºC durante una hora.


Cuando enfríe, podemos servirlo expolvoreado con azúcar glass o con nata montada.
Muchas personas añaden a la receta una lámina de masa quebrada, y sobre ella ponen la masa. En vosotros queda.
¡A merendar!

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