martes, 22 de enero de 2013

ARROCES Y PASTAS - Lasaña a la ropavieja

La Real Academia de la Lengua Española defina el termino ropavieja así: "Plato de  la cocina criolla que se hace con carne de res cocida y luego deshilachada y sazonada con tomate y otros condimentos que se agregan al freírla ligeramente".
Es una receta muy común en Latinoamérica y las Islas Canarias. Pero también lo es en Andalucía, aunque con algunas variantes, ya que en nuestra región suele ser una derivación del puchero, al que se le termina añadiendo, además de garbanzos y carne, patatas fritas, cebolla, pimiento, ajo... En definitiva, la ropavieja "mundana" no es más que la mezcla exquisita de las sobras de otras recetas.
Pues justo eso, nada más y nada menos, es lo que he hecho para conseguir esta lasaña.
Nunca me ha gustado tirar la comida que sobra (lo aprendí de mi padre), y menos si está especialmente rica.Eso unido a los tiempos de crisis que corren, se convierte en una táctica fenomenal para nuestra cartera.
La receta que hoy nos compete es la suma de unas deliciosas sobras de carne con tomate, algunas lonchas de bacon que tenía en la nevera y una simple bechamel hecha sobre la marcha. ¿El resultado?, lo que yo he bautizado como Lasaña a la ropavieja (eso sí, seguramente, una de las más ricas que he probado nunca).
Elaborar este plato implica doble trabajo, pero claro tendréis comida para dos días (o más). Así que conviene, ya os digo si conviene.
Entre los ingredientes que leeréis a continuación no aparecen los que corrresponden a la receta de carne con tomate. Esa receta la tenéis en este enlace:
http://www.lacocinadecarmela.blogspot.com.es/2012/11/carnes-carne-con-tomate.html
Comenzamos.

   Ingredientes:
12 lámina de pasta para lasaña.
6 lonchas de bacon.
4 lonchas de queso gouda o chedar.
Queso parmesano rayado.
50 ml. de aceite de oliva.
2 cucharada de harina.
2 vasos de leche.
Sal, pimienta y orégano.

   Preparación:
Quizás lo más complicado en la elaboración de esta lasaña sea preparar la bechamel (el resto será montar el plato). Para ello, ponemos el aceite de oliva en una sartén grande tipo wok. Cuando esté caliente, añadimos la harina y la mezclamos bien con aceite. No debemos dejar de remover para que no se pegue. Tampoco es conveniente cocinarlo mucho, porque la harina se tuesta con rapidez y puede dar mal sabor.

Cuando esté lista, añadimos la leche y un par de pellizcos de sal y movemos muy bien para conseguir que no queden grumos. Poco a poco irá espesando. La idea es que no quede líquida en exceso, pero tampoco muy compacta. Osea, debe ser gustosa al paladar.
Mientras, cocemos al dente las láminas de lasaña en un olla con agua. Cuando estén listas, las escurrimos y enfriamos con mucho cuidado y con igual cuidado las secamos con un paño de cocina limpio.
A continuación, en una fuente honda y adecuada para hornos y microondas, ponemos cuatro láminas de pasta, cubriendo todo el fondo del recipiente. Sobre ellas ponemos una capa de carne con tomate (da igual que tenga tropezones, eso muestra que es casero).
La siguiente capa la comenzamos con otras cuatro láminas de lasaña, las cubrimos con algo de bechamel y ponemos las cuatro lonchas de queso y el bacon troceado por toda la superficie.

Terminamos preparando la tercera capa. Así que colocamos las últimas cuatro láminas de lasaña, el resto de la carne con tomate y cubrimos todo con más bechamel. Expolvoreamos todo con queso parmesano rallado y algo de orégano y listo para calentar.
Si tenéis horno, cocinad la lasaña unos 25 minutos a 180º C. Y si sólo tenéis microondas, podéis calentar a máxima potencia unos 8 ó 9 minutos.
¡A comeeeer! 

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