viernes, 21 de febrero de 2014

APERITIVOS Y SALSA - Mejillones en escabeche picante

No os mentiría si os digo que a mi los mejillones ni fu ni fa. Sin embargo, no hace mucho, di con una receta que me encantó. La composición del plato es bien simple: una rebanada de pan de arándanos secos (o pasas, en su defecto), un poco de mayonesa y un mejillón en escabeche picante. Mejillón que siempre usaba en conserva, nunca fresco. Pero, el otro día en el super, buscando precisamente una lata de estos preciados moluscos, la megafonía anunción una superoferta de mejillones frescos. Y como es normal, me hice con ella. Tenía el producto de calidad y la receta en la cabeza, así que todo era cuestión de ponerme a hacerla.
Llegue a la cocina y con la sencilla receta que tenéis a continuación, conseguí unos mejilllones en escabeche picante que han hecho las delicias de todos los miembros de la casa, incluida yo. De hecho, están deliciosos incluso solos, ellos, el tenedor y vuestras papilas gustativas.
Los mejillones son ricos en vitaminas del complejo B, vitamina C, ácido fólico, hierro, fósforo, manganeso, selenio y zinc. Además, su carne contiene gran cantidad de proteinas, libres de grasas saturadas y es una de las fuentes más ricas en ácido graso insaturado beneficioso para nuestro corazón.
Esta será mi aperitivo de cabecera este verano, ¿os apuntáis?.
Comenzamos.



   Ingredientes:
1 malla de mejillones frescos (1 kg. aprox. con la cocha).
3 dientes de ajo.
2 hojas de laurel.
2 guindillas.
100 ml. de vinagre de vino.
2 cucharaditas de pimentón dulce.
350 ml. de vino blanco.
Sal y aceite de oliva.

   Preparación:
Obviamente, el primer paso que debemos dar en esta receta es acicalar y cocer los mejillos. Para ello, es importante quitar los pelitos o barbitas tan característico en estos moluscos. También podéis hacerlo una vez cocidos y abiertos, pero poniendo mucha atención en no destrozar la carne.


Para cocinarlos, pondremos en una cazuela 250 ml. de vino blanco y una hoja de laurel e introduciremos en ella los mejillones para que el líquido empiece a hervir con ellos ya dentro. La cocción debemos hacerla con la cazuela tapada. Estarán listos un par de minutos después de que se abran. Los pasamos a un escurridor y dejamos que templen mientras preparamos el escabeche.
Cubrimos el fondo de una sartén profunda con aceite de oliva. En él ponemos las dos guindillas abiertas y doramos ligeramente los ajos pelados y bien picaditos. Añadimos la otra hoja de laurel y el pimentón, que debemos vigilar para que no se queme y amargue. Removemos continuamente durante un instante y agregamos el vinagre y el vino blanco. Esperamos a que se desprenda el alcohol del vino y retiramos del fuego.


Cuando los mejillones esté templados, los retiramos de las conchas, los colocamos en una fiambrera (tuppereware), los cubrimos con el escabeche y añadimos un poco de sal. Esperamos que todo se enfríe a temperatura ambiente y después los reservaremos tapados en la nevera toda la noche. Estarán listos y sabrosos al día siguiente.
¡Seguro que os encantarán!

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