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11 enero 2015

Guiso hindú de garbanzos y mango

No las tenía yo conmigo, sin embargo el resultado final tras la suma de ingredientes ha sido maravilloso. El caso es que la leí en una ocasión, la guardé y, con algunos toques personales, este fin de semana la he llevado a cabo. Repito, el resultado ha sido más que satisfactorio.

El árbol del mango (mangifera indica) es originario de la India, por ello es muy utilizado en la gastronomía del país. Siendo su fruta (y de los países colindantes como Pakistán o Filipinas). Se cultiva en regiones de clima cálido, así que también es muy típico en países de América del Sur. En España las plantaciones de mango se sitúan en la Costa Tropical (Granada y parte de Málaga) y en las Islas Canarias.

Su fruto es carnoso y su piel verde en un principio y amarillo, naranja o incluso rojo granate una vez maduro. Es rico en vitamina C y A, lo que lo convierte en un alimento con grandes propiedades antioxidantes, capaz de neutralizar los radicales libres y de dotar al organismo de un poder defensivo en contra de la degradación de las células. 

Como curiosidad os diré que podéis ver árboles de mango en la película La Misión, a pesar de que a mediados del siglo XVIII (época en la que se sitúa la trama) el cultivo de esta planta no había llegado aún al continente americano.
Comenzamos.



   Ingredientes:
400 gr. de garbanzos cocidos.
1/2 cebolla blanca.
2 dientes de ajo.
3 cucharadas soperas de mantequilla.
1 tomate.
2 cucharadas de perejil picado.
2 cucharaditas de jengibre en polvo.
1 mango.
2 cucharadita de comino molido.
2 cucharadas de curry.
Sal.

   Preparación
Empezamos derritiendo la mantequilla en un wok. Añadimos el jengibre y picamos bien y pochamos la cebolla y los dientes de ajo.



A continuación, agregamos el tomate pelado, limpio de pepitas y troceado. Cocinamos un par de minutos e incorporamos al wok los garbanzos, el curry, el perejil, el comino y el mango cotado en cuadraditos pequeños. Removemos para mezclar todos los ingredientes.



Dejamos cocer durante unos 10 minutos (agregando una pizca de agua si es necesario para que no se peguen) y listo.
Bhojana ka lutpha utha´em!

01 agosto 2014

Hummus de aguacate

¡Qué gran hallazgo he hecho al encontrar esta receta! En casa ha triunfado (como Los Chichos) y a todos les encanta. Si os gusta el guacamole y sois fans del hummus, sin dudarlo ni un segundo, ésta es vuestra receta. Mezcla lo mejor de cada casa y tiene la pincelada de originalidad necesaria para sorprender a propios y a extraños en cualquier reunión y/o evento.

La presentación, como siempre, os la dejo a vuestro antojo, pero no es mala idea untarlo en tostas, a modo de canapés; o dipear con nachos hasta que os salgan por las orejas. Porque, os lo aseguro, en cuanto lo probéis, no vais a poder parar de comer.

El toque de parmesano rallado por encima es casi fundamental, porque le da un toque espléndido a la receta.

Bueno, pues vamos a catarlo. Eso sí, con las cantidades que a continuación leeréis os saldrá una buena cantidad, así que guardad el sobrante en un recipiente hermético (a ser posible) y conservarlo en la nevera. Tendréis un plazo de una semana para consumirlo antes de que empiece a perder propiedades y sabor.
Comenzamos. 



   Ingredientes:
450 gr. de garbanzos cocidos (yo usé de bote).
1 aguacate maduro.
1 diente de ajo.
1 poco de perejil picado.
4 cucharadas de aceite de oliva.
2 cucharadas de limón.
Queso parmesano rallado.
Sal y pimienta.



   Preparación:
Esta receta es tan fácil de hacer que, en tan solo dos pasos, estaremos sentados a la mesa disfrutándola. Primero pondremos en el vaso de la batidora el aguacate pelado, el zumo de limón, los garbanzos (bien lavados y escurridos sin los usáis de bote), el perejil y el diente de ajo. Batimos todo bien al tiempo que vamos agregando el aceite.


Cuando hayamos conseguido una mezcla homogénea, salpimentamos al gusto y volvemos a batir. Si el hummus queda excesivamente espeso, podemos añadir poco a poco agua hasta que la textura sea la adecuada.

Toca presentar la receta. Colocad el hummus donde prefiráis, pero no olvidéis espolvorear un poco de queso parmesano (mejor recién rallado) sobre él. Acompaña el plato con nachos o tostaditas de vuestro pan favorito y...¡a disfrutar! 

23 diciembre 2012

Hummus

Del árabe hummus wa tahina (garbanzo y pasta de sésamo), este plato homónimo nos transportará desde nuestra cocina a cualquier rincón de Oriente Medio.
La receta se elabora fundamentalmente a base de puré de garbanzos, zumo de limón y pasta de sésamo (tahina), a la que se le añaden especias y otros ingredientes dependiendo de la región en la que se elabore.
Países como Israel, Líbano, Palestina, Turquía, Siria o Armenia lo usan como aperitivo; igual que otros como Chipre y Grecia, aunque en estos casos el modus operandi varía notablemente.
Suele servirse acompañado de pan de pita y vegetales crudos para mojar (apio, zanahorias...); o como pasta para untar en el desayuno. Además, es un alimento muy común en dietas vegetarias y veganas, posiblemente por el aporte de nutientes que arrastra consigo: hidratos de carbono, minerales, vitaminas, proteinas, fibras y grasas saludables son algunas de la que completan la lista.
A mi, personalmente, me gusta tomar el hummus mojando picos o regañás. En casa lo servimos como aperitivo y permanece en la mesa hasta el final de la comida. Porque al tener una textura y sabor tan ligero, nunca sobra, ni cuando ya estamos apunto de terminar.
Como he escrito antes, las especias que se añaden dependen, casi siempre, de la nacionalidad del cocinero. Así que, a los cocineros de aquí les digo: poned las especias que más os gusten y en las proporciones que prefiráis. Yo os muestro los ingredientes de mi receta, con esas cantidades sale especialmente ricos, pero, como siempre os digo, "pa gusto los colores".
Comenzamos.




   Ingredientes:
400 gr. de garbanzos (yo usé de bote, pero, por supuesto, podéis cocerlos).
1/2 cucharada de sal.
1 diente de ajo grande.
1/2 cucrada de comino (mejor molido).
1/2 cucharadita de pimentón dulce.
Un poco de perejil.
El zumo de medio limón.
5 cucharadas de aceite de oliva.
2 cucharadas de sésamo (ajonjolí).
1/2 vaso de agua.



   Preparación:
Para empezar ponemos los garbanzos en el vaso de la batidora una vez lavados y escurridos. Sobre ellos añadimos el diente de ajo pelados, el comino, la sal, el aceite, el sésamo, el pimentón, un poco de perejil y el zumo de limón. Ahora toca dar caña a la batidora. al batirlo todo nos quedará una masa bastante densa a la que iremos añadiendo poco a poco algo de agua hasta encontrar la textura adecuada (debe quedar como el guacamole).



De este modo ya tenemos nuestro hummus. Ahora solo queda pasarlo a un bol y presentarlo como es debido.Podemos expolvorear algo de perejil y de pimentón sobre la mezcla y reservar algunos garbanzos al comenzar para colocarlos extratégicamente encima.
Voilá!

13 septiembre 2012

Espinacas con garbanzos

Ya estoy aquí de nuevo. No penséis que ha sido porque he estado de vacaciones...ni mucho menos, que el horno no está para bollos. Hemos estado de mudanza. La verdad es que el periplo ha sido duro: pintura, mucha y muchos bartulos que cargar. Pero ya estoy de nuevo en la tarea de compartir con vosotros mis recetas desde mi nueva cocina.
Hoy haremos un plato sanoy con mucha tradición. De esta receta se dice que es generalmente andaluza y particularmente sevillana. Y si sois de por aquí o nos habéis visitado alguna vez seguramente estéis asintiendo con la cabeza, porque sabréis que este plato está en todas las cartas de los restaurantes y bares de nuestra ciudad.
El sabor de las espinacas a "lo andaluz" se remonta a la época de "Al-Andalus", donde la cocina era habitualmente muy especiada para paliar los efectos de las altas temperaturas en los alimentos. Herencia judía y árabe. Herencia de nuestra historia.
A mi me gustan más suaves, pero mi madre, por ejemplo, la hace fuertes en vinagre y suele cuajar un huevo por comensal. Además, algunas veces sustituye las espinacas por acelgas, aunque la preparación final sea la misma.
A mi me encantan de cualquier manera y por ello os animo a meteros en la cocina para hacer esta receta tan sana.
Comenzamos.

   Ingredientes:
700 gr. de espinacas.
4 dientes de ajo.
2 cucharadas de pimentón dulce.
1 cucharadas de comino en grano.
1/2 kg. de garbanzos.
2 rebanas de pan.
Aceite de oliva.
Vinagre.
Sal.

   Preparación:
La receta cambia mucho si usamos espinacas congeladas y garbanzos de bote. En ese caso, podremos agregar la verdura al final sin descongelar y los garbanzon directamente del recipiente.
Nosotros las haremos como Dios manda.
Para empezar enjuagamos bien las espinacas (en el caso de que sean frescas) para limpiarlas de tierra y suciedad y las ponemos a cocer a fuego lento durante 10 minutos cubriéndolas de agua.
Por otro lado, en una sartén aparte refreimos en un poco de aceite los ajos pelados y enteros y las rebanas de pan.
Apartamos el pan cuando esté dorado y la sartén del fuego cuando estén listo los ajos.
A continuación, en un mortero, majamos el pan, los ajos, el comino en grano y un buen chorro de vinagre. Y en la sartén, una vez templada, refreimos levemente el pimentón.
Añadimos a esa sartén el majado del mortero, ponemos el fuego a calor medio y agregamos las espinacas troceadas y escurridas y los garbanzos. Calentamos a fuego lento unos 10 minutos, sazonamos al gusto y listo.
¡Buen provecho!

21 noviembre 2011

VERDURAS Y LEGUMBRES - Falafel

Yo caté el falafel por primera vez en un encuentro alternativo en el Parque del Alamillo (Sevilla). Era el componente principal de una especie de kebab y todos los ingredientes eran de cultivo ecológico.El falafel es una croqueta de garbanzos o habas cuyo origen se remonta a los tiempos de la Biblia y se originó en algún lugar del subcontinente indio. Actualmente se come en India, Pakistán y Oriente Medio. Tradicionalmente se sirve con salsa de yogur o de tahina, así como en sándwich, en pan de pita o como entrante.
Vosotros podéis comerlo como más os guste.

   Ingredientes:
400 gr. de garbanzos.1 diente de ajo.Perejil fresco.
1 sobre de levadura.
1 cebolla.
Harina.
Comino.
Sal.
1 cucharada y 1/2 de curry.
Aceite de oliva.

   Preparación:
Primero que nada ponemos los garbanzos en remojo toda la noche para después escurrirlos bien.
Sin cocer, los ponemos en el vaso de la batidora junto con la cebolla pelada y troceada, un manojo de perejil, el diente de ajo sin piel, el curry, sal al gusto, una cucharadira de comino en polvo y una pizca de levadura química. Batimos todo bien y, una vez que tenga consistencia de puré, lo vertemos en un bol y lo dejamos reposar una media hora en un lugar cálido para que crezca un poco.
A continuación, le añadimos dos cucharadas de harina y la mezclamos bien con la mezcla de garbanzos. Con la nueva masa vamos haciendo bolitas del tamaño de una nuez y volvemos a dejar reposar unos 20 minutos.
Por último, freimos las bolitas en una sartén o en la freidora.
Como os dije antes, consumirlas de un modo u otro es cosa vuestra. Lo tradicional es tomarlas a modo de kebab, es decir, metidas en pan de pita acompañadas de lechuga, tomate, zanahoria rallada, cebolla...y salsa de yogur.
¡Espero que os guste!